Personal Style Improving

Adaptando tendencias internacionales a tu estilo

¿Alguna vez te has enamorado de una tendencia que viste en revistas extranjeras o en redes sociales y te has preguntado si realmente encajaría en tu estilo diario? La verdad es que no todas las modas internacionales se trasladan tal cual a nuestro contexto, pero eso no significa que debas renunciar a ellas. Con un poco de creatividad y atención a tu propio estilo, puedes adaptar lo mejor de lo global y hacerlo único para ti.

Conoce tu estilo antes de seguir tendencias

Antes de lanzarte a probar lo último que se ve en París, Nueva York o Seúl, tómate un momento para analizar tu propio guardarropa y tu rutina. ¿Qué colores te sientan bien? ¿Qué cortes de ropa son cómodos para tu día a día? Identificar tu estilo base te ayudará a seleccionar las tendencias que realmente tengan sentido para ti y no terminarás con prendas que solo ocupan espacio.

Una buena forma de empezar es revisando lo que ya tienes y preguntarte: “¿Puedo combinar esto con algo que ya uso?” Si la respuesta es sí, entonces la tendencia tiene potencial.

Selecciona lo que funciona para tu contexto

No todas las tendencias son universales. Algunas pueden ser perfectas en pasarelas o en revistas, pero poco prácticas en tu ciudad o clima. Aquí te dejo algunas estrategias:

  • Ajusta colores y materiales: Si el rosa neón es tendencia, puedes optar por accesorios o detalles en lugar de prendas completas.
  • Fusiona estilos: Mezcla cortes internacionales con estampados locales; esto hace que tu look sea moderno pero reconocible en tu entorno.
  • Piensa en la funcionalidad: No todo lo que se ve espectacular en un evento de moda es práctico para tu rutina diaria.

A veces, las tendencias pueden inspirarte de formas inesperadas. Por ejemplo, mientras investigaba sobre maquillaje y outfits modernos, encontré un estilo de juegos en línea en nuevo casino online que incorporaba colores y combinaciones de texturas que se pueden trasladar a un look diario. No se trata de copiar, sino de ver cómo los elementos visuales se pueden reinterpretar para tu propio estilo.

Experimenta poco a poco

Una de las claves para adaptar tendencias es hacerlo paso a paso. No necesitas comprar todo de golpe ni cambiar radicalmente tu armario. Puedes:

  • Empezar con accesorios o calzado.
  • Probar con una sola pieza de tendencia y combinarla con prendas básicas.
  • Integrar colores o estampados que sean tendencia en pequeños detalles como bufandas, cinturones o bolsos.

Esto no solo protege tu inversión, sino que también te da tiempo para descubrir qué realmente te hace sentir cómoda y auténtica.

Inspírate sin perder tu esencia

Seguir a influencers o revistas internacionales es una gran fuente de inspiración, pero siempre con un filtro: tu personalidad. Mantén tu estilo como el eje central y usa las tendencias como herramientas para expresarte. Mezclar tendencias globales con toques locales, como tejidos artesanales o combinaciones culturales, puede resultar en un look completamente original y personal.

Adaptar tendencias internacionales a tu estilo local no tiene por qué ser complicado. La clave está en conocer tu propio estilo, seleccionar cuidadosamente lo que funciona para tu contexto, experimentar gradualmente y mantener tu esencia. Con estos pasos, puedes transformar cualquier inspiración global en algo que realmente te represente y te haga sentir auténtica en tu día a día.

Tom Robertson

Miraculously evocative though they may be, raw and organic, Tom does not leave his photographs at the whim of environmental elements. He is instead driven to shape, and then perfect, every detail of every scene he creates, building his sets with his own hands from the ground up—transforming the bare walls of his studio into a lurid dreamscape, a languorous moment of passion, or a clandestine wood. He also draws from the tradition of still-life to explore the complex nuances of life on a closer, more intimate scale. Full of suggestive details and suffused with atmospheric lighting, Tom’s photographs read as suspended narratives—about our innermost drives and our fragile place in the world.